Sábado, 17 de Agosto de 2019

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    Situaciones habituales del verano que no superarían una evaluación de riesgos Destacado

    Miércoles, 14 de Agosto de 2019 11

    Ya estamos en pleno verano, época que nos permite disfrutar de un buen tiempo climatológico y de muchas actividades lúdicas y festivas. No obstante, hay que decir que existen situaciones que se dan en esta época veraniega que realmente suponen unos riesgos que son asumidos y tolerados por la sociedad. Se trata de situaciones habituales y comunes, las cuales hemos visto y vivido siempre así y que, por costumbre, quizá no se ha valorado suficientemente bien el riesgo que conllevan.

    En cualquier caso, son situaciones que si se circunscribiesen en el ámbito laboral y tuviesen que ser analizadas a través de evaluaciones de riesgo comunes en muchos casos no pasarían el nivel de tolerancia.

    1.- Por ejemplo, supongamos una operación en la que unos trabajadores tienen que caminar por unas superficies mojadas muy resbaladizas al borde de una gran balsa de gran profundidad sin protección alguna, llena de líquido a rebosar, con el riesgo de caerse a la balsa y/o de golpearse en el borde de la superficie. Se observa además que los trabajadores, por su cuenta y riesgo, transitan corriendo por esta superficie resbaladiza.

    Sin duda con estos datos, la situación no parece tolerable, debería prohibirse correr por esta zona, se debería estudiar una protección para evitar caerse a la balsa y alguna medida para evitar que la superficie del borde de la balsa se moje y sea resbaladiza.

    Pues resulta que a una situación parecida estamos expuestos muchas personas todos los veranos, mayores y niños, sobretodo niños. Se trata de las piscinas (las balsas) y sus, en general, resbaladizas superficies del borde, Y como todo el mundo sabe, los niños y jóvenes tienen la “simpática” costumbre de lanzarse corriendo a las piscinas con el riesgo de resbalarse y golpearse en el borde. Por desgracia todos los años se produce algún accidente grave en las piscinas debido a esto. Poner vallas periféricas pegadas a las cubetas de las piscinas parece excesivo al igual que prohibir lanzarse a las piscinas y obligar a meterse por las escalerillas, pero no obstante instalar superficies lo menos resbaladizas posibles aún estando húmedas o mojadas debería ser lo exigible en todas las piscinas públicas. Y en todo caso, precaución al lanzarse a las piscinas. ¡Buen chapuzón!.

    2.- Ahora supongamos que unos trabajadores están expuestos a una radiación electromagnética altamente cancerígena durante varias horas al día, sin protección alguna. Además, esta exposición puede provocar importantes quemaduras y otras graves afecciones en los ojos y en las vías respiratorias. ¿quién en su sano juicio dejaría trabajar así a alguien? Hay que tomar las medidas necesarias para eliminar o reducir al máximo posible la exposición de estos trabajadores… a no ser que se trate de veraneantes tostándose al sol en cualquiera de las muchas excelentes playas que tenemos en España. Hay que insistir en protegerse ante la radiación solar, que es uno de los agentes que mayor número de casos de cáncer provoca hoy en día en la población en general. ¡A disfrutar de la playita!.

    3.- Otra situación de un riesgo elevadísimo es la que tienen que soportar unos trabajadores que tienen que desplazarse en unas vagonetas a cierta velocidad y que en un momento dado tienen que introducirse en un circuito por el cual vienen en sentido contario unas masas de varias toneladas a gran velocidad. Los trabajadores pueden esquivar estas masas pero un error de segundos o de centímetros puede provocar un gravísimo accidente de las vagonas e importantes consecuencias para los trabajadores. Desde luego esta situación sería intolerable en una evaluación de riesgos laborales, casi podríamos considerar que se trataría de una situación de riesgo grave e inminente, habría que parar y no realizar los trabajos.

    No obstante, puede sorprender si digo que en esta situación nos vemos cada uno de nosotros cientos o incluso miles de veces cada verano y el resto del año. Como muchos de vosotros habréis averiguado se trata efectivamente de las situaciones que se dan en los adelantamientos de vehículos en las carreteras convencionales de dos sentidos. Es algo que por la costumbre no nos damos cuenta pero hay que decir que son maniobras de elevado riesgo que hay que ejecutar con especial precaución. ¡Feliz viaje!.

    4.- Otra tarea a evaluar es la de unos trabajadores que deben desplazarse en unas plataformas y que en sus desplazamientos reciben cada seis o siete segundos de promedio unos impactos de otras plataformas con una fuerza mayor a la de un placaje de rugby. Los impactos recibidos pueden provocar golpes de los trabajadores contra el chasis de las plataformas o incluso salir despedidos de las mismas. A esto hay que añadir que las vibraciones de cuerpo completo que soportan los trabajadores en estas plataformas superan con creces los niveles permitidos por la normativa.

    Habría que evitar el impacto de las plataformas y, en todo caso, limitar su energía de choque. Además, deberían establecerse medidas de protección para evitar golpes de los trabajadores y que puedan salir proyectados.

    Quizá lo habéis imaginado, se trata de los autos de choque, habituales en todas las ferias veraniegas de todos los pueblos y ciudades de nuestro país. En general estas atracciones, al igual que otras, suelen estar convenientemente protegidas y con todas las medidas de seguridad exigibles, no obstante, como todos sabemos, todos los años se oye algún desgraciado accidente en atracciones de feria, a veces con fatales consecuencias. Por ello, no está demás tener cuidado al subir a las atracciones y, sobretodo, tener en cuenta todas las precauciones y normas de seguridad que se indiquen en las mismas. Por ejemplo, en los autos de choque evitar choques frontales, ir siempre sentados con los cinturones o sistemas equivalentes abrochados, no subir ni bajar de los coches hasta que no estén todos parados, no subir ni permitir que lo hagan niños menores a la edad permitida en cada caso, tener cuidado con las prendas u objetos que puedan desprenderse o salir despedidos (sombreros, gafas, bolsos, fajas vaquilleras, etc.) y por lo demás … ¡otra ficha por favor!.

    5.- Y que me decís de esa tarea que deben realizar unos trabajadores que tienen que pasar sin protección alguna por un local en el que hay una máquina de cientos de kilos (a veces varias máquinas) que se mueve aleatoriamente sin control y que si impacta con cualquier persona le puede provocar con casi toda seguridad gravísimas heridas, en muchos casos mortales. Parece algo inaudito verdad?. Es algo impensable en el ámbito laboral.

    Pues en el ámbito lúdico-festivo es muy habitual, especialmente en las fiestas de muchos pueblos en verano, se trata como no, de las vaquillas, y por extensión de los encierros. En estos casos, se trata de un riesgo evidentemente asumido por cada uno que sale al ruedo o al recorrido de los encierros. No obstante, es importante siempre atender las consignas de seguridad que indiquen las autoridades competentes, en particular la de no acceso de menores y la de participar en estos festejos en condiciones físicas y psíquicas adecuadas (sobrios, descansados, sabiendo lo que se hace, etc.). ¡olé!.

    6.- Una situación especialmente peligrosa es la que hacen unos trabajadores que tienen que trabajar al lado de unos focos de calor a alta temperatura sin protección alguna, en un entorno con material altamente inflamable y combustible. Los trabajadores no disponen ni de pantalla facial de protección frente al calor ni las radiaciones, ni de vestimenta ignífuga, ni de guantes de protección, ni gafas ni nada. De hecho en alguna ocasión tienen que introducir las manos en los focos de alta temperatura para recolocar alguna pieza con evidente riesgo de quemarse. Además, muchas veces no cuentan con extintores ni medios contra-incendios para combatir un posible fuego generado por los focos de calor en ese ambiente tan combustible. ¡Esto es intolerable!.

    Una situación parecida es la que se da en muchas de las barbacoas que se hacen a lo largo de la geografía española durante el verano, las cuales pueden suponer un riesgo si los fuegos no se realizan con las debidas precauciones y medidas de seguridad adecuadas. Nuestro país es por desgracia uno de los más afectados por incendios en época veraniega con considerables consecuencias ecológicas y medioambientales y, en ocasiones, con personas directamente afectadas. Todos los años fallecen personas en España por causa de los incendios forestales, principalmente en las tareas de extinción. Muchos de estos incendios son producidos por fuegos realizados por humanos deliberadamente para barbacoas, quema de rastrojos, y lo que es mucho más preocupante, de forma intencionada.

    Por todo ello, se debe ser muy precavido a la hora de hacer fuego en el monte, en el campo, en los campings y en zonas similares para realizar barbacoas, siempre deben hacerse en los lugares establecidos, convenientemente protegidos del viento y del entorno combustible de hierbas y demás. Por lo demás, en estas condiciones, se puede disfrutar sin problemas de una buena paellita en el campo o de una exquisita parrillada, así que…. ¡pásame otra chuleta!.

    7.- Que pensáis de esa situación en la que unos trabajadores especialmente sensibles con limitaciones motrices tienen que realizar tareas de movimientos continuos con los brazos estando de pie sobre una superficie altamente resbaladiza con el riesgo de caerse y golpearse contra el suelo o las paredes. No es una situación típicamente veraniega sino que se da en cualquier época del año, aunque en verano puede incrementarse el riesgo por tener que realizarla en lugares distintos a los habituales y por tanto más desconocidos.

    Se trata del baño en duchas y, sobretodo, en bañeras con superficies resbaladizas, especialmente peligrosas para personas mayores y con problemas de movilidad. Cada cierto tiempo se escuchan accidentes de este tipo que provocan lesiones importantes en los afectados. Hay que tener especial cuidado al ducharse en bañeras con superficies resbaladizas, en los domicilios particulares, en hoteles, en piscinas, en campings, etc. Es conveniente que dispongan de superficies antiresbalones y de elementos de agarre y sujeción para evitar resbalones y caídas… ¡ducha de agua fresquita!.

    8.- Para finalizar, analizaremos aquella situación en la que unos trabajadores tienen que trabajar en torno a unos 20-30min. en una zona en la que existe un nivel de ruido altísimo, de más de 110 dBA, sin protección auditiva alguna. Además, las tareas que tienen que realizar suponen tener que estar todo el rato con la cabeza alzada mirando hacía arriba en una posición forzada e incomoda para el cuello y la espalda. Además, las tareas suelen complementarse con la custodia, transporte y manipulación por los trabajadores de materiales explosivos en unas condiciones que difícilmente cumplen con la normativa ATEX.

    Supongo que lo habéis adivinado, efectivamente se trata de las tracas y fuegos artificiales, tan comunes en la práctica totalidad de las fiestas de nuestros pueblos y ciudades especialmente en verano. En este caso quizá la descripción del riesgo es un poco exagerada, no obstante no deben menospreciarse los posibles efectos que sobre el sistema auditivo puede hacer el elevado nivel de ruido que se produce en las tracas, aunque no suene muy bien no está demás alejarse un poco del foco de ruido y reducir el nivel que llega a nuestros oídos, e incluso usar protectores sobretodo por aquellas personas con problemas auditivos y especialmente en bebes y niños pequeños.

    Los materiales explosivos son los petardos, bombetas y similares que se tiran en todas nuestras fiestas y que, aunque no lo parezca, pero tienen sus peligros y a veces causan accidentes serios por su uso indebido e imprudente… ¡pin, pam, pum!.

    Podríamos mencionar más situaciones características de la época veraniega que forman parte de nuestras costumbres y que tienen su grado de peligrosidad, en particular si no se realizan de forma adecuada y de acuerdo a las más elementales normas de seguridad. Se puede disfrutar de estas actividades, y de otras muchas, siempre con sentido común. Por todo ello,

    ¡ FELIZ VERANO ¡

    Fuente: www.prevencionar.com

     

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